Ensalada de Calabacitas en Juliana

Rinde 4 porciones

La ensalada es un modo espectacular de mostrar la abundancia de calabacitas en el verano. También es una lección sobre el poder de la sal para transformar un vegetal. Las calabacitas, como los pepinos y las berenjenas, son vegetales muy húmedos. Como usarlas crudas puede provocar exceso de humedad, y arruinar el balance del aderezo, es mejor regularmente salarlas por adelantado.

Método de Preparación

Calentar una sartén grande a fuego medio-alto, añadir las nueces y tostarlas, agitando a menudo la sartén, hasta que estén ligeramente doradas y fragantes. Transferirlas a un plato pequeño para que se enfríen.

Poner las calabacitas en un colador, rociarles sal con 1 cuchara y mezclarlas para combinar. Poner el colador sobre el lavabo y dejar que las calabacitas se drenen por 30 minutos.

Poner las calabacitas bajo un chorro de agua fría para limpiar el exceso de sal, luego ponerlas en una toalla de cocina y palparlas para secarlas.

Mezclar la ralladura de limón y el jugo, los chalotes, la mostaza, y el ajo en un tazón pequeño. Batiendo manual y constantemente, rociar despacio el aceite y batir hasta que la vinagreta esté gruesa y emulsionada. Sazonar al gusto con sal y pimienta.

Poner las calabacitas en un tazón grande y mezclar con la vinagreta. Espolvorear las nueces tostadas y algo de queso Parmigiano-Reggiano por encima y servir.

Variación: Ensalada de Calabacitas, Tomate y Albahaca
Añadir 1 taza de tomates frescos en cubos y 1/4 de taza de Chiffonade de albahaca y mezclar con las calabacitas y la vinagreta. Reemplazar el Parmigiano-Reggiano con 1/3 de taza de queso feta desmoronado.

Tip
Un pelador de vegetales puede usarse para sacar listones delgados de calabacita para la ensalada.